
Detrás de cada una de estas 500 castraciones hay una familia que eligió cuidar a su mascota, un equipo de profesionales comprometido y una política pública que llega de manera gratuita a los barrios de Choele.

Un control bromatológico permitió detectar las insalubres condiciones en la que se trabajaba, falta de agua, higiene, productos vencidos y heces de roedores por todo el lugar.
Desde el Área de Comercio de la Municipalidad se colocó la faja de clausura y el cierre del comercio para cuidar la salud de la población.










