
Un hombre llevó a su hijo hasta una escuela de Lamarque. Dejó su auto estacionado frente al establecimiento, detrás de un colectivo escolar que esperaba el horario de salida para trasladar a los alumnos.

Hubo danza en vivo, música, paseo de artesanos, clase de fitness, batalla de freestyle y mucha diversión.
El comienzo de la primavera y el día de los y las estudiantes, fue la excusa ideal para volver a colmar de almas la plaza principal de la localidad, una oportunidad que niños, niñas, jóvenes y adultos aprovecharon al máximo.
Desde el área de cultura destacaron el enorme trabajo mancomunado que hace posible estas acciones, no sólo de los diferentes sectores municipales, sino también de las instituciones intermedias.
Además también agradecieron a la comunidad en general que acompaña cada evento de manera masiva, haciendo que valga mucho más la pena aún generar estas actividades.










