
Cómo cuidar la salud de perros y gatos en esta época

“Es importante saber que todo lo que circunda a las fiestas genera un ambiente en el cual perros y gatos perciben que algo diferente puede llegar a ocurrir. Eso es ansiedad: un miedo o una sensación muy desagradable por lo que puede llegar a pasar. Nuestra función como tutores es tratar de limitar todos los factores estresantes, para que ellos, esos días, puedan pasarlos con la mayor normalidad posible”, explica Silvina Muñiz, presidenta de la Asociación de Veterinarios Especializados y representante argentina en la Federación Iberoamericana de Asociaciones Veterinarias de Animales de Compañía (FIAVAC).
Uno de los problemas más frecuentes es el estrés por la pirotecnia. Muchos perros y gatos presentan temblores, jadeo intenso, taquicardia, desorientación o intentos de escape que pueden derivar en accidentes. También se multiplican las intoxicaciones por ingesta de chocolate, pasas de uva, alcohol o restos de comidas típicas de las fiestas.
También pueden producirse heridas por vidrios o elementos cortantes tras las celebraciones. “Los riesgos más comunes son los que están asociados a escaparse, ya que pueden atravesar vidrios, salir corriendo, caerse en una pileta, cruzar la calle… Puede pasar que, al salir sin rumbo fijo y desesperados, se pierdan y no puedan volver”, ejemplica Muñiz. Y agrega que otro riesgo muy común es la automedicación. “Muchas familias deciden darles unas gotitas sedantes que compran en las veterinarias sin ningún tipo de supervisión médica. Lo que puede ocurrir es que haya una baja de presión en los animales y se desvanezcan. La hipotensión es muy peligrosa”. La experta aclara que es posible medicar a los animales, pero siempre y cuando sea bajo supervisión veterinaria.
Saber cuándo una situación requiere atención urgente es clave para actuar a tiempo. Se debe acudir rápidamente a un profesional si la mascota presenta dificultad para respirar, convulsiones, vómitos o diarrea persistentes, sangrado, hinchazón súbita, imposibilidad de caminar, ingestión de tóxicos, caídas desde altura o quemaduras.
Ante la duda, siempre es preferible consultar: una comunicación temprana con un veterinario puede evitar complicaciones mayores. Incluso si esta fuera de manera virtual, lo que permite entender si la situación requiere de una atención inmediata personalizada o el tutor puede tomar medidas previas para abordar a su mascota frente a determinadas circunstancias.
La época de fin de año genera en las familias un cambio en el estado de ánimo, y los animales que conviven con ellas, perciben una mayor tensión y demasiada euforia, llevándolos al estrés y la ansiedad. A esto se suma que muchas familias deciden pasar las fiestas fuera de su casa y los perros y gatos se quedan solos.
Frente a este contexto, Silvina Muñiz, sugiere una serie de consejos para priorizar el bienestar de las mascotas:
- Cuando se quedan solos y empiezan a escuchar ruidos a los que no están acostumbrados, y que son agudos para el oído del perro y el gato (ejemplo: petardos o cañitas voladoras), los tutores pueden optar por poner algodones en sus oídos, para que tengan la audición más cubierta. Otra opción es poner música clásica, que generalmente los calma;
- Siempre dejar algunas luces prendidas y bajar persianas, para que no vean los destellos de luces que los asustan.
- Si la familia no está en el hogar, dejar a las mascotas en un espacio en el que estén contenidas, y no sueltas por toda la casa. Lo ideal es que puedan quedarse en un espacio al que estén acostumbradas.
- No atarlos jamás. Frente al miedo, los animales se paralizan o buscan escaparse, y el estar atados puede derivar en ahorcamiento o fuertes heridas.
- Evitar las intoxicaciones por ingesta de alimentos a los que no están acostumbrados (Ej. chocolates, pan dulce, etc.). Esto puede generar grandes problemas gastrointestinales.




