
Innovación y naturaleza, es el motor de una destacada cabaña apícola regional

El proyecto apícola familiar inició produciendo miel fraccionada y también realizaba la venta por mayor en tambores, pero siempre con el objetivo de seguir creciendo fueron innovando, así lo explica Daniel Bustos quien señala que "la apicultura es un trabajo, que cuando empezas te enamoras y no queres parar". Justamente eso les paso en el proyecto familiar, dado que a la producción de miel le agregaron la venta de polen, hasta que en el año 2025, dieron un paso más y habilitaron la cabaña apícola para la venta de material vivo, es decir núcleos, abejas reinas y paquetes de abejas.
La cabaña durante dos años consecutivos obtuvo el tercer puesto en el encuentro nacional de abejas reinas, pero no decidió quedarse allí y siempre trabajando para innovar en el tema apícola se decidió implementar la nueva línea bienestar en sus cuatro presentaciones que son Miel con Jengibre, Miel con polen, Miel con cúrcuma, y Miel con Propóleo.
Se trata de mieles con numerosos beneficios para la salud, que se agregan a los beneficios que tiene la miel. La miel con cúrcuma es antinflamatoria, antioxidante, fortalece el sistema inmunológico, en tanto que el jengibre mejora la digestión, alivia malestares y refuerza las defensas. Por su parte el polen aporta energía natural, es rico en vitaminas, minerales, además refuerza el rendimiento físico y mental. La miel con propóleo es antibacteriano natural, protege el sistema inmunológico, y apoya la salud respiratoria.
Llegar a este producto es un proceso largo y artesanal, pero incluso obtener la miel lleva un delicado trabajo, pero por sobre todo requiere de mucho conocimiento, es que el proceso para la obtención de la miel inicia en agosto con las primeras floraciones. Durante los primeros meses de floración todo lo que ingresa es alimento para las abejas, durante ese periodo solo se puede recolectar el polen. En diciembre las abejas ya recolectan en exceso por lo que es necesario llevar adelante la primera cosecha de miel que se hace a finales de diciembre. Solo se pueden cosechar los cuadros que ya superan el 70% del sellado que las abejas realizan con cera para evitar contaminación, los que no alcanzan ese porcentaje no se cosechan porque tienen demasiada humedad y eso puede hacer que la miel fermente. Los cuadros cosechados son llevados a la sala de extracción de la cooperativa de agua de Luis Beltrán donde pasan por los extractores, lo que permite sacar la miel que es entregada al productor a cambio de un pequeño porcentaje, en tanto que los cuadros son devueltos a los productores ya listos para volver a poner en la colmena.
La sala de extracción además ofrece el servicio de fraccionado para quienes así lo deseen o bien puede hacer la entrega en tambores.
En el caso de la línea de miel Bienestar, como se deben cumplir con las medidas de los productos que se mezclan con la miel, se está realizando un trabajo más artesanal, por ahora con una batidora semi-industrial, pero esperan en el corto plazo poder adquirir una batidora industrial que les permita cumplir con todos los clientes. Es que la nueva línea inició con mucha expectativa por parte de los comercios que ya han realizados sus pedidos, pedidos que ya comenzaron a entregarse en la primera semana de junio.
Para quienes quieran adquirir los productos, los mismos ya se encuentran a la venta en varios comercios de la localidad de Lamarque, paradores de la ruta 250, y en herboristerías, como es el caso de Beltrán, o quienes quieran se pueden comunicar por la red Facebook "la reina del valle", mismo nombre lleva el canal de whatsapp donde comparten novedades o también se pueden contactar directamente con Daniel Bustos al teléfono 2984 826740.
El trabajo de la cabaña no se detiene con esta nueva línea, siguen apostando a cumplir el objetivo de la producción a gran escala, incluso Daniel señala; "Somos un poco ambiciosos porque siempre queremos un poquito más, ampliar las abejas, los productos, tanto el material vivo como la miel y todo lo que ello implica. En esta ambición de seguir creciendo estuve dialogando con el INTA para ver la posibilidad de que se dicte un curso en la provincia de inseminación de abejas reinas. En la provincia nadie lo hace y está en nuestro proyecto poder contar con un lugar en el que se pueda hacer inseminación artificial de abejas reinas."
Es que la zona tiene una gran ventaja para la producción de material vivo y así lo refleja el primer puesto obtenido en marzo por María Cristina Gomez de Lamarque en el encuentro nacional de criadores de abejas. Esta fortaleza de la región también queda demostrada con la llegada de apicultores de otras zonas que se movilizan a esta zona por el polen con el que se cuenta. Bustos señala que "la zona es excelente para la apicultura, este valle tiene multifloración, y eso nos ayuda mucho, incluso vienen muchos apicultores de afuera, muchos de ellos vienen por el polen, porque tenemos un polen muy bueno y variado, por ello vienen a aprovechar ese polen que les da mucha fuerza a las abejas para luego ir a otros lados a trabajar con esas abejas. Eso lo tenemos que aprovechar los productores locales, con la producción de material vivo y sacar abejas de buena calidad, porque la zona es especial para trabajar con abejas."
A pesar de las ventajas que ofrece la zona, la apicultura regional tiene que afrontar desafíos relacionados con el material inerte y sus costos. "Al apicultor acá se le complica mucho traer el material, porque si bien había un aserradero en Beltrán que hacía el material, ahora no está trabajando, así que tenemos que traer el material desde otras provincias, a los cajones y cuadros, se suman también los envases que se solicitan a otros puntos del país. La miel no ha aumentado al valor que se han incrementado los costos, pero, además en el caso de la miel, nos toca a nosotros los productores incentivar el consumo, porque Argentina es un país con muy bajo consumo por habitante a comparación con el resto del mundo, mientras en algunos países el consumo es de tres kilos por persona, en Argentina por persona el consumo es de apenas 300 o 400 gramos. Eso año a año se va incrementando, sobre todo porque mucha gente se ha vuelto a volcar a lo natural. Así y todo, en la apicultura son más las satisfacciones que las cosas negativas, porque la apicultura es un trabajo que cuando empezas, te enamoras y no queres parar, te enamoras de las abejas y de su forma de trabajo" señala un apasionado del trabajo de las abejas como lo es Daniel Bustos.
Daniel lejos del egoísmo decide transmitir sus conocimientos e inculca en otras personas la pasión por la apicultura, ya sea a través de cursos, o desde la escuela. Además, recomienda a quienes quieran empezar que inicien de a poco, haciendo capacitaciones e ir haciéndose el camino, iniciando siempre con bajos volúmenes para evitar errores y disfrutar a pleno el trabajo que las abejas hacen con amor.












